Cirugía percutánea

Definición de cirugía percutánea y claves prácticas

La cirugía percutánea es una moderna técnica mínimamente invasiva que realiza la corrección de las partes blandas y huesos del pie o de la columna sin muchas de las desventajas de las intervenciones tradicionales. Sin embargo, también tiene sus inconvenientes.

Nacida en los Estados Unidos, en los últimos años esta modalidad quirúrgica ha experimentado un auge importante, hasta convertirse en una técnica ineludible si se busca un método menos agresivo que el convencional en el ámbito de la traumatología.

La cirugía percutánea lleva a cabo pequeñas incisiones, por lo que las acciones se efectúan a través de la piel y, a su vez, las cicatrices son mucho menores. Es decir, ambas técnicas tienen en común la realización de osteotomías (cortes de hueso) y otros procedimientos quirúrgicos en los tejidos blandos, pero en el caso de la percutánea se utilizan innovadoras herramientas y tecnologías, lo cual supone ventajas, pero también inconvenientes.

Para intervenir las partes blandas se hace uso de bisturís muy finos, de apenas unos milímetros, y para los huesos, por ejemplo, se utilizan herramientas motorizadas como fresas rotativas, cuyo movimiento se controla gracias a la fluoroscopia, una técnica de imagen que proporciona imágenes de rayos X en tiempo real.

Durante la intervención, realizada de forma ambulatoria y normalmente con anestesia local, se abre la piel lo menos posible, evitando la introducción de material de fijación

¿Qué problemas puede solucionar la cirugía percutánea?

La cirugía percutánea corrige muy distintos problemas de salud en los pies, como los molestos juanetes o hallux valgus, los pies planos, los espolones, los callos, callosidades, las metarsalgias (dolor plantar) o los neurinomas, una lesión nerviosa entre los dedos de los pies.

Por su parte, como veremos en el último epígrafe, la aplicación de esta técnica en la columna permite corregir muy diferentes tipos de problemas como la hernia de disco o la estenosis de canal, si bien para otros está contraindicada. Tanto en el caso de la columna como del pie, será el profesional en traumatología el que valorará la mejor opción en función de cada paciente.

Pros y contras de la cirugía percutánea

Su realización no implica menos riesgos que la cirugía abierta, con el inconveniente añadido de la necesidad de una formación muy especializada por parte del cirujano. Es gracias a distintas ayudas externas, entre otras el vendaje, como se propicia una curación del hueso.

Ventajas de la cirugía percutánea

Como hemos apuntado, esta técnica tiene ventajas relacionadas con la mínima invasión, su aplicación a través de cirugía ambulatoria o, por ejemplo, la aplicación de anestesia local.

En otras palabras, no se requiere anestesia general ni ingreso hospitalario, al tiempo que se realizan punciones, con lo que se evita realizar heridas o cortes.

Pero también es importante tener en cuenta que no tener la suficiente destreza y/o experiencia puede acabar convirtiendo los pros en contras. No en vano, se trata de una técnica muy difícil, por lo que solo será realmente ventajosa cuando nos encontremos en manos expertas.

Riesgos de la cirugía percutánea

Sobre todo, el mayor riesgo proviene de la utilización de herramientas e instrumentos sin visión directa. No sólo por la dificultad añadida que ello entraña, sino por la diferencia que hay con respecto a la formación requerida para practicar la cirugía convencional.

A la hora de valorar la conveniencia de su realización, por lo tanto, es importante considerar cada caso en particular, sin centrarse únicamente en la gran ventaja que supone una cicatriz menor.

Sin que ello deje de resultar atractivo desde un punto de vista estético, dicha cuestión no debe ser la única a valorar. Además de considerar las acciones que pueden alcanzarse con la cirugía percutánea (por ejemplo hallux valgus, osteotomías en falanges o metatarsianos o deformación de los dedos en garra), deben sopesarse los pros y los contras para cada caso concreto, así como el acceso a unas manos realmente expertas.

Cirugía percutánea de columna

Además de la cirugía percutánea del pie, la de columna se realiza para corregir distintos problemas de esta parte de la anatomía que precisen cirugía, como la espondilolistesis, la hernia de disco o, por ejemplo, la estenosis de canal.

No estaría indicada en el caso de cirugías que buscan corregir una deformidad en la columna, como la escoliosis, así como en pacientes que padezcan de ostopenia u osteoporosis. En general, no se aconsejará cuando sea preciso hacer una incisión más amplia por diferentes razones, como tener algún daño neurológico o lesión de la médula espinal.

En el caso de la cirugía percutánea de columna, la anestesia puede ser local o general, en función del problema que se tenga que abordar. Si se precisa hacer un mayor número de incisiones se recomienda la anestesia general, si bien se trata de una decisión por parte del especialista en traumatología y cirujano, que dependerá de cada caso.

La técnica percutánea de implantes, por último, es una modalidad a tener en cuenta en el abordaje de patologías en esta delicada y a la vez fundamental parte de la anatomía.

Preguntas sobre cirugía percutánea

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Noticias sobre Cirugía percutánea

Cirugía del pie no invasiva en Cuenca

Gracias a la reciente creación de la Unidad del Pie en el Servicio de Traumatología del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca ha sido posible incorporar la cirugía percutánea del pie a su cartera de servicios.

Esta innovadora cirugía, mínimamente invasiva, se sitúa dentro de dicha unidad, en el área de Cirugía Ortopédica y Traumatología de dicho centro, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha.

Este nuevo servicio, para el que se han incorporado dos facultativos especialistas, permite realizar en Cuenca esta técnica quirúrgica, indicadas para diferentes patologías del pie como el hallux valgus (juanetes), dedos en garra o fascitis plantar y metatarsalgia.

Además de los especialistas recién incorporados, el centro sanitario también se ha ocupado de brindar la formación específica necesaria a los profesionales que están realizándola.

A su vez, se han invertido unos 6.000 euros en el instrumental y material quirúrgico adaptado necesarios en estas operaciones. Asimismo, con el fin de optimizar la orientación durante la operación, se utiliza un fluoroscopio de baja radiación.

Las técnicas quirúrgicas aplicadas, conocidas como MIS (Minimal Incisión Surgery) se llevan a cabo a través de incisiones mínimas y tienen la ventaja de no exigir ingreso hospitalario en la mayoría de los casos. A su vez, el postoperatorio es bastante más llevadero para los pacientes.

Voces de Cuenca, 1 de julio de 2016

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