Que no caduquen tus propósitos de Año Nuevo

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Silvia Santana Silvia Santana preguntó sobre
Coaching

Nada más realizar el brindis abrimos la puerta a multitud de propósitos, muchos se repiten cada año y otros empiezan a incorporarse como innovación social o como propósito personal: el gimnasio, fumar, la dieta, el inglés, el ordenador, salir a correr

Siempre que el sentimiento de cambio sea provocado por un momento temporal tus resultados serán menores porque la fuerza del cambio interior debe nacer de una valoración personal meditada donde la necesidad golpee en nuestra mente, nos haga levantarnos y sentir que queremos que las cosas sean de otra manera. Por esto seguimos animando a que disfrutemos al tomar las uvas y pensar tus doce propósitos pero te animamos aún más a que decidas hacer un listado a posteriori de ese momento de euforia que todos vivimos y decidas qué cambios son de verdad tus prioridades y cómo puedes materializarlos.

Olvídate del “Debería de” y encuéntrate con el “Voy a”, el lenguaje contigo mismo es muy importante y tenemos que dirigirnos al movimiento. Cambia el “Tendría que” por el “Quiero Que”. Tu objetivo de cambio debe ser alcanzable y para comprobarlo crea un plan de acción.

Mi objetivo

¿Cuántos pasos necesito dar para conseguirlo? ¿Cuánto tiempo me llevaría? ¿Qué recursos me supone? ¿Qué resultados puede obtener al margen del óptimo?

Es importante que lo tengas escrito en algún sitio, que lo puedas revisar modificar, incorporar soluciones a aquellas piedras que puedas encontrar en tu camino a lo largo de estos intensos doce meses que nos esperan.

Por supuesto anticiparnos a la posible frustración de marcarnos tres o cuatro propósitos y cuando tomemos las uvas el año que viene afrontar que sólo hemos cumplido uno, pero…

¿Y si fue trascendental? Comamos las uvas y pensemos que lo más importante al final nos rodea en el presente.

30 de diciembre de 2015   Comentar

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