Pagué la consulta y, en apenas cinco minutos, ya me estaba despachando sin prestar atención a lo que le explicaba. Me recetó una crema antibiótica de 35 euros con unas indicaciones completamente desproporcionadas. La reacción fue tan grave que tuve que acudir a otro dermatólogo y, finalmente, al hospital. A día de hoy sigo con secuelas: la aplicación de la crema, siguiendo sus pautas, me provocó una reacción que ha requerido incluso tratamiento con corticoides.
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| Atención al paciente | ![]() |
| Acierto del diagnóstico | ![]() |
| Acierto del tratamiento | ![]() |
| Precio | ![]() |
| Lista de espera | ![]() |