Pésima experiencia con la odontóloga Victoria, odontopediatra. En la sala de espera quiso que mi hija menor pasara sola y, cuando dije que la acompañaría, me indicó que buscara otro profesional. Ya en el sillón volvió a insistir, alterando la primera experiencia de mi hija. No le preguntó qué prefería ni tuvo en cuenta su tranquilidad: solo quiso imponer su criterio porque, según dijo, trabajar sin los padres le resulta más fácil. Actitud soberbia, descortés, adultocéntrica y poco empática.
Pésima experiencia con la odontóloga Victoria, odontopediatra. En la sala de espera quiso que mi hija menor pasara sola y, cuando dije que la acompañaría, me indicó que buscara otro profesional. Ya en el sillón volvió a insistir, alterando la primera experiencia de mi hija. No le preguntó qué prefería ni tuvo en cuenta su tranquilidad: solo quiso imponer su criterio porque, según dijo, trabajar sin los padres le resulta más fácil. Actitud soberbia, descortés, adultocéntrica y poco empática.