Es un médico excepcional. Se muestra atento y lo bueno, es que trata a las personas como seres humanos y no como números a los que tiene que atender. Además, se queda con los nombres y se involucra en el seguimiento de los tratamientos o enfermedades. Destacaría támbién, que se puede hablar con él de todo y que nunca tiene una mala cara. Es más, disfruta con su trabajo y eso se nota.
Tiene muchísimos pacientes en su consulta de Tetuán y eso hace que la gente, a veces, se queje. Pero aún así, él siempre tiene tiempo para todos aún saliendo una hora más tarde de su turno de trabajo, cosa que ningún otro funcionario haría.