En esta clínica todo es nefasto desde que entras hasta que sales.
Deberían de avisar del coste elevadísimo de sus tratamientos y no culpar al cliente cuando sale por la puerta. No ofrecen ninguna facilidad de pago en ningún momento y si te dispones a pedir hoja de reclamaciones se niega en rotundo a dártela o te dice que no tiene tiempo de llenarla pero se va antes de su horario de cierre a casa. El diálogo es algo inútil con esta persona porque carece de empatía y te falta al respeto insinuando que quieres robarle cuando la única que te ha robado es ella.