"Las personas mayores son las que pueden verse más afectadas por el miedo, ya que son más vulnerables al virus y a experimentar síntomas más graves de éste. Este miedo puede generar mayor aislamiento, al no querer salir a la calle y relacionarse lo menos posible."
Moisés Pérez Benachour es Psicólogo, con Máster en Psicología General Sanitaria y Experto en Atención geriátrica y en el uso de la Realidad Virtual, por la Universitat de les Illes Balears.
Con un orientación cognitivo-conductual, atiende a pacientes con problemas de ansiedad, depresión, fobias, miedos, baja autoestima, problemas de pareja y sexuales.
Tras un parón en mi vida, en la adolescencia, debido a una crisis personal. Me di cuenta de que deseaba ayudar a otras personas que, como yo antaño, estuvieran pasando por un mal momento y necesitaran ayuda psicológica para superarlo.
Hasta el momento, problemas de ansiedad, depresión y del estado de ánimo, junto con problemas relacionados con la sexualidad y las relaciones de pareja.
En absoluto. De hecho, un niño o adolescente que pueda estar pasando dificultades en la escuela o el instituto, como puede ser el bullying, también puede presentar síntomas relacionados con la depresión.
En la actualidad, los estudios han demostrado que la terapia con realidad virtual es más eficaz y efectiva en trastornos fóbicos (fobia a las arañas, a la oscuridad...), ya que es una herramienta eficaz para exponer al estímulo fóbico, y la exposición es la estrategia más eficaz para tratar estos problemas.
Pues las personas mayores son las que pueden verse más afectadas por el miedo, ya que son más vulnerables al virus y a experimentar síntomas más graves de éste. Este miedo puede generar mayor aislamiento, al no querer salir a la calle y relacionarse lo menos posible. Es totalmente comprensible, y en cierta medida recomendable. Sin embargo, el virus, y sobre todo el miedo a éste, no debe impedir que lleven dentro de lo posible una vida normal. El aislamiento, fruto del miedo, puede provocar síntomas depresivos o bajo estado de ánimo.
Yo recomendaría llevar una vida normal, siempre respetando las indicaciones recomendadas dentro de esta pandemia. Llevar una vida normal, activa, manteniendo relaciones sociales con familiares y amigos, prevendrá por un lado, que el estado de ánimo pueda decaer, y por otro lado, afrontará ese miedo al virus, manteniéndolo a raya.