Criopreservación de semen

La criopreservación de semen o espermática es una técnica utilizada para mantener de forma óptima la calidad de los espermatozoides almacenados en bancos de semen. Por un lado, se utiliza para preservar los gametos masculinos con el fin de usarlo en tratamientos de otras parejas que los necesitaran.

Por otro, es una técnica que permite la conservación de los ovocitos para su utilización años después. Una doble utilidad que, sin embargo, no puede asegurar una eficacia total, por lo que se trata de una técnica que no puede garantizar ni dicho mantenimiento ni su capacidad fecundante.

Qué es la criopreservación y cuál es su utilidad

El hecho de congelar el esperma y mantenerlo en un criobanco de semen técnicamente supone someterlo a criopreservación. Una decisión que, como hemos apuntado, puede provenir tanto de donantes anónimos como de hombres que deseen preservar su fertilidad por distintos motivos.

Preservación de fertilidad 

Entre otras posibles razones, para la preservación de la fertilidad a través de la criopreservación de semen, nos encontramos:

  • Casos de baja concentración de espermatozoides, con el fin de realizar varias recolecciones de cara a una futura inseminación o, aun contando con semen de calidad, con el objetivo de asegurar una buena muestra de semen desde el inicio de la realización de distintos tratamientos de reproducción asistida.
  • Asegurar la calidad del semen de cara a un futuro complicado, bien por edad o por problemas médicos que pudieran afectar a la fertilidad, así como para tener la posibilidad de realizar inseminaciones diferidas cuando uno de los miembros de la pareja está ausente de forma temporal.
  • Cuando se quiere preservar la capacidad reproductiva antes de realizarse una vasectomía. Sea como fuere, finalmente serán los facultativos los que mejor puedan aconsejar en función de las circunstancias de cada paciente.

En qué consiste la criopreservación

Tras descartar un posible riesgo infeccioso mediante un análisis de sangre, el procedimiento prosigue con la entrega de una primera muestra de semen, que tras analizarse y determinarse su calidad se descartará o bien se congelará en nitrógeno líquido, donde se conserva a -196 grados centígrados.

Estas bajísimas temperaturas permiten mantener su capacidad fertilizante durante años, hasta que el paciente decida sobre el destino del mismo, pues solo él puede hacerlo, según obliga la normativa, concretamente la actual ley de Reproducción Asistida vigente.

Asimismo, hemos de tener presente que en función de la calidad del semen no solo puede ser inviable su congelación. En algunos casos, también es posible que se aconseje entregar nuevas muestras para así llegar a una cantidad de espermatozoides suficiente.

¿Hay riesgos en la criopreservación de semen?

Como hemos apuntado al inicio del artículo, la eficacia de este método es importante, pero no podemos hablar de infalibilidad. No se trata tanto del tiempo que permanezca criogenizado, sino sobre todo por el mismo proceso de congelación y descongelación supone un estrés para el semen, reduciendo su calidad de forma inevitable.

En el peor de los casos, la descongelacion puede no obtener espermatozoides útiles o su disminución, ya que solo aquellos que sobreviven o no resultan dañados son útiles para la fecundación. Igualmente, la calidad biológica o normalidad genética de los gametos masculinos criopreservados puede verse comprometida.

El resultado no será tan esperanzador, lógicamente, llegando a poder reducir las probabilidades de éxito de las técnicas de reproducción asistida. A su vez, es posible transmitir enfermedades u otros factores de riesgo de tipo hereditario, así como defectos genéticos.

En caso de no poder obtener espermatozoides viables, la alternativa sería obtener descendencia recurriendo al semen de donante, que será anónimo en el ámbito público o conocido si lo hacemos en el privado.

¿Cuándo se recomienda la criopreservación?

En función de las circunstancias ya referidas que pueden aconsejar la criopreservación, encontramos una amplia casuística. Además de permitir la preservación de semen de donantes para su uso por pacientes con problemas de fertilidad o con planteamientos de concepción en solitario, esta técnica se recomienda a los varones con deficiente calidad espermática. Desarrollamos un poco más las casuísticas:

  • Tanto para llevar a cabo un ciclo de reproducción asistida prevista en un futuro próximo como para una posible paternidad el día de mañana. De este modo, aumentan sus probabilidades de éxito, si bien no se trata de un método infalible. 
  • En el caso de los pacientes que presenten un seminograma problemático, podría darse el caso de ser factible su uso en técnicas de FIV o ICSI en un determinado momento, pero luego empeorar la calidad espermática.
  • La criopreservación del semen puede sernos de gran utilidad en estas situaciones de cierta incertidumbre, tanto para ciclos de reproducción asistida posteriores como de cara a un futuro más lejano.
  • Por otra parte, determinadas profesiones de riesgo, que pueden provocar un deterioro de la calidad del semen por exposición a productos químicos u otras causas, también pueden hacer interesante esta opción.
  • Como medida preventiva previa a la vasectomía o a tratamientos con quimioterapia o fármacos que puedan afectar a la fertilidad masculina, congelar el semen es un modo de prevenir posibles problemas.

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Preguntas y respuestas sobre criopreservación de semen

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