Hematuria

Hematuria

La hematuria se manifiesta por la presencia de sangre en la orina en mayor o menor cantidad. Pero su definición va más allá de esta breve introducción, ya que se trata de un síntoma que requiere encontrar, normalmente por parte del urólogo, la causa que lo provocó. Únicamente si lo hacemos conseguiremos llegar a un buen diagnóstico y posterior tratamiento en función de aquella.

En este contenido abordaremos su definición desde este enfoque, por lo que repasaremos las principales causas que puedan provocarla, síntomas y tipos más habituales, así como sus tratamientos más frecuentes.

Qué es la hematuria

Como hemos adelantado, la hematuria se refiere a la existencia de sangre en la orina. Su aspecto, por lo tanto, es una orina de color rojo producida por una causa específica que el especialista deberá encontrar. Aunque no siempre es así, porque puede ser necesario el uso de un microscopio para identificarla.

Por lo general, ni siquiera la coloración rojiza de la orina significa una gran pérdida de sangre, si bien a la larga sí puede suponerla, situación a la que se llega en caso de repetición de la misma a largo plazo, ya sea por no recibir tratamiento o por la ineficacia del mismo.

Los principales síntomas de la hematuria

El principal síntoma, lógicamente, es la misma aparición de sangre en orina, aunque recordemos que ésta no siempre es perceptible, con lo que hay que buscar signos clínicos que lo acompañen. Entre otros, la fiebre, fatiga, problemas urinarios, ardor y dolor durante la micción, infecciones o, por ejemplo, aquellos propios del cólico renal o de otras patologías.

Es importante señalar aquí que algunos falsos síntomas pueden deberse al consumo de ciertos alimentos, como la remolacha, el ruibarbo o algunas bayas. Igualmente ocurre con algunos colorantes alimentarios o farmacológicos, haciéndonos creer de forma errónea que se trata de una hematuria.

Causas de la hematuria más frecuentes

Aunque en la mayoría de los casos no es grave, es importante conocer cuál es la causa o causas que la provocan, ya que éstas pueden obedecer a condiciones de distinta seriedad. Entre ellas, la inflamación, una lesión o cualquier otra patología o trastornos urinarios como la vejiga, la uretra, los riñones, los uréteres o la próstata.

No en vano, la hematuria puede deberse a una amplia variedad de causas, entre ellas el desarrollo de un tumor del tracto urinario u otras patologías en las que resulte decisivo el diagnóstico precoz. Tanto para una curación completa como para evitar poner en riesgo la vida del paciente, lo cual explica por qué consultar con el médico es esencial.

El especialista buscará las causas de esa sangre en la orina, que pueden deberse a un tratamiento coagulante, a una infección, cálculos, lesión o a un tumor, pongamos por caso. Para ello, a menudo se pide un análisis de orina, y si se estima necesario, también un ultrasonido o exploración de la vejiga urinaria a través de citoscopia para ayudar a su diagnóstico, entre otras pruebas.

En niños, por ejemplo, las causas suelen ser de tipo renal, así como cuando la sangre se produce de principio a fin de la micción, independientemente de la edad. Aun así, como es bien sabido, cada paciente requiere unos exámenes personalizados para evaluarlo de forma específica.

Incluyendo una revisión del historial médico para encontrar factores de riesgo como antecedentes de cáncer en la familia o malos hábitos, como el tabaquismo. En los casos más complejos, a su vez, se hace necesario un enfoque integral, por lo que idealmente se debería llevar a cabo un tratamiento multidisciplinar.

De hecho, del mismo modo que la hematuria puede acompañarse de ciertos síntomas, también ésta es a menudo un síntoma de problemas de salud como los apuntados. Normalmente, se debe a cálculos renales o infecciones del tracto urinario, así como un síntoma de presión arterial baja o anemia y lesiones de la pare de las vías urinarias, entre otras, además de poder tener un origen canceroso.

Tipos de hematuria y diagnóstico

A la hora de emitir un diagnóstico, el urólogo también tendrá en cuenta el tipo de hematuria de que se trata. Si la sangre es visible a simple vista estaremos ante una hematuria macroscópica, y será microscópica cuando no lo sea, por lo que se deberá realizarse un sencillo y rápido análisis mediante una tira reactiva.

La hematuria también puede presentarse de forma particular, por ejemplo sin síntomas o solo de forma inicial al realizar la micción. En estos casos, en hombres, puede afectar a la próstata o la uretra. En caso contrario, si la sangre aparece al final, fácilmente podría ser un problema que tuviera su origen en la vejiga, a diferencia de cuando la orina presenta hematuria en toda la micción.

Como hemos señalado, entonces el origen podría ser renal. Y, sea como fuere, reiteramos que la presencia de sangre en la orina debería consultarse al médico de cabecera o directamente al especialista. Sobre todo, cuando la hematuria viene acompañada de coágulos de sangre, ya que se trata de una urgencia médica.

Tratamiento de la hematuria

Una vez identificado el origen del sangrado se determinará el tratamiento por parte del urólogo.

  • Si estamos ante una infección del tracto urinario, como la cistitis o la pielonefritis, se prescribirán antibióticos.
  • En los casos más graves puede ser necesario hacerlo vía intravenosa.
  • Por último, en caso de tratarse de un tumor, el paciente pasará al servicio de oncología.

 

Preguntas y respuestas sobre hematuria

Noticias sobre Hematuria

La hematuria es uno de los principales síntomas del cáncer de vejiga

La Sociedad Andaluza de Urología ha otorgado el primer premio de su congreso anual en la categoría de la mejor comunicación oral a la Unidad de Gestión Clínica de Urología del Complejo Hospitalario de Huelva en premio por su investigación sobre el cáncer de vejiga. Está considerado el tercer tumor más frecuente diagnosticado en España, y en el caso de los hombres el segundo y tiene como principal factor de riesgo el consumo de tabaco.

El síntoma más frecuente que suele detectarse y tomar la decisión de ir al médico es la aparición de sangre en la orina o hematuria macroscópica, que aparece en el 70 por ciento de los casos. El color de la orina puede variar desde roja a rosa pálido en función de la cantidad de sangre que se contenga, pero no tiene relación con el tamaño del tumor. Además, en un 20 por ciento de los casos también puede provocar dolor o escozor al orinar.

El consumo de tabaco es el principal factor de riesgo, ya que los fumadores presentan un riesgo dos veces mayor de padecer dicho tumor con respecto a los no fumadores. Las sustancias cancerígenas del tabaco pasan a la sangre, son filtradas por el riñón y se concentran con la orina en la vejiga.

 

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