IMSI

El IMSI, cuyas siglas se refieren a la Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides Seleccionados Morfológicamente, es una técnica de reproducción asistida, que supone un paso más de la microinyección (ICSI), ya que a través de la misma se puede observar el espermatozoide con un aumento de 6600, lo que permite la selección del espermatozoide con mejor probabilidad de embarazo, por su desarrollo embrionario y calidad. La técnica IMSI se basa en la selección de los espermatozoides.

IMSI y FIV

Detrás de una compleja terminología, así pues, se esconde un método de gran eficacia para mejorar las probabilidades de la reproducción asistida. En la práctica, se utiliza para aumentar las posibilidades de éxito de la Fecundación In Vitro, generalmente por medio de la inyección de un espermatozoide en el ovocito mediante lo que se conoce como la ICSI o microinyección espermática.

Se trata, en suma, de una microinyección con semen morfológicamente seleccionado, siguiendo los mismos pasos de la ICSI (estimulación ovárica, captación de ovocitos fecundación, desarrollo de los embriones in vitro y transferencia) pero aplicando una técnica óptica de aumento que permite visualizar los espermatozoides a un tamaño 20 veces mayor que el convencional.

Es decir, si normalmente en el ICSI se utilizan tecnologías que suponen un aumento de 200 a 400 veces el tamaño real, con esta técnica se logran 6.000 aumentos. Una diferencia de tamaño que permite

Creada por el investigador judío Benjamin Bartoov, esta técnica facilita una observación nunca vista del gameto masculino o espermatozoide para su aprovechamiento de cara a la reproducción asistida, lo cual permite ver de cerca la morfología del espermatozoide y, por lo tanto, descartar aquellos los no aptos.

En qué consiste la IMSI

Más concretamente, la IMSI consiste en la incorporación a un microscopio de una serie de complementos tecnológicos bastante comunes para poder mejorar de forma significativa la visión de los espermatozoides. A nivel técnico, se añaden tres elementos fundamentales, como son un selector de magnificación, un acoplador de video y una salida de televisión de 14 pulgadas, con el resultado apuntado.

A partir de este punto, se puede observar la morfología con todo detalle, con lo que se facilita de forma importante e incluso decisiva la selección del espermatozoide más adecuado para la ICSI. Básicamente, se eligen aquellos que más se acercan al ideal, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, cuyas pautas incluyen buscar un espermatozoide simétrico, liso, oval, de color transparente, con la cola recta y el núcleo fijo.

Ventajas de la IMSI

La misma definición de la IMSI nos da pistas sobre las ventajas que tiene esta técnica frente al método tradicional, basado en la observación mediante el uso de un simple microscopio.

Además de poderse observar su morfología de forma más fácil, contamos con otro aspecto positivo, como es poder hacerlo sin necesidad de usar tintes que pudieran estropearlos. La razón es sencilla, pues no se precisan gracias a una observación a un tamaño mucho mayor, con lo que los gametos masculinos se encuentran inalterados.

El hecho de poder elegir espermatozoides de mejor morfología facilitan la fecundación del óvulo y su conversión en embrión, así como el posterior desarrollo del mismo una vez realizada la transferencia de gametos a la trompa.

De otro modo, está comprobado que un óvulo fecundado con un espermatozoide con alteraciones tiene más posibilidades de acabar en aborto. Por lo tanto, representa una gran ventaja poder seleccionar espermatozoides no defectuosos.

Por un lado, se reducen las tasas de aborto, sobre todo habida cuenta de que en los embarazos de fecundación in vitro esta causa de aborto es relativamente frecuente. En cifras, uno de cada tres abortos en embarazos por fecundación in vitro obedecen a este problema.

La mejor selección de los espermatozoides, en definitiva, deriva en una mayor tasa de fecundación, embriones de mejor calidad, más facilidad para la implantación y el embarazo.

Cuándo se recomienda la IMSI

La IMSI se recomienda en casos de infertilidad masculina severa. Es decir, en aquellos hombres cuyo número de espermatozoides sea inferior a los 20 millones por ml, o tengan menos de un 30 por ciento de espermatozoides con una morfología de movilidad reducida.

Los casos concretos en los que se recomienda son:

  • Oligozoospermia, o poca cantidad de espermatozoides
  • Teratozooespermia o espermatozoides con alteraciones morfológicas
  • Astenozoospermia o espermatozoides con poca movilidad. 

Igualmente, se suele aconsejar recurrir a la IMSI tras varios intentos fallidos en tratamientos anteriores, normalmente cuando no se obtienen los resultados esperados con la FIV convencional. Aun así, no perdamos de vista que cada caso requiere de un estudio personalizado.

Cuál es el precio de la IMSI

La opción de la IMSI suele reservarse para los casos más difíciles tanto por sus características y eficacia, de en torno al 50 por ciento, como por constituir un gasto más a añadir a los tratamientos de reproducción asistida, de por sí caros. Si queremos tener una idea general, puede servirnos de orientación saber que el encarece el precio del ICSI entre 1.000 y 2.000 euros.

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