Escribo esta opinión por si puede evitar que otra persona tenga una experiencia como la de mi madre. Acudimos muy preocupados porque su estado es delicado y había sufrido hipoglucemias muy importantes, llegando a 40 mg/dL.
Lo más decepcionante fue la falta de interés por conocer su caso. La doctora apenas hacía preguntas. Mi madre intentaba explicar sus episodios y que el tratamiento que llevaba y ella dijo de mantener, podía estar relacionado con esas bajadas.
En lugar de escuchar y profundizar, la doctora se lo tomó como un desafío y llegó a interrumpirla diciendo: «Aquí quien es la doctora».
Mi madre solo buscaba respuestas porque está realmente preocupada por su salud, pero la doctora no mostró interés en analizar su situación concreta. Se limitó a explicaciones generales y de manual. Al preguntar si una bomba de insulina podía ser recomendable, respondió únicamente: «Es una elección».
La consulta fue muy breve y la sensación final, desagradable: