Cirugía de colon y recto

La cirugía de colon y recto, es la cirugía dedicada al tratamiento de enfermedades que afectan al colon y al recto. En cuanto al área en la que se realiza, como es bien sabido, el intestino grueso es la parte final del tubo digestivo, y está formada por el ciego, el colon y el recto, que desemboca en el ano o canal anal. Se trata, a nivel funcional, de una zona de nuestra anatomía donde finalizan los procesos de absorción de alimentos, procesándose los residuos orgánicos que eliminamos al exterior en forma de heces.

Los equipos de cirugía colorrectal son multidisciplinares, lo cual es de gran importancia de cara a tratar la complejidad que pueden llegar a presentar estas condiciones médicas. Por lo general, están formados por cirujanos y enfermeras especializados, así como por digestólogos, oncólogos, endoscopistas y, en fin, distintos profesionales expertos en el estudio y el tratamiento de este tipo de patologías.

Cáncer de colon

Si bien hoy es posible practicar las operaciones de colon tanto en enfermedades benignas como malignas, una de las patologías más tratadas con este tipo de cirugía es el cáncer de colon. También mediante cirugía laparoscópica, por lo que existe alternativa a la cirugía tradicional.

Por lo tanto, si nos preguntamos cómo es la cirugía de cáncer de colon, la respuesta dependerá en buena medida de la técnica utilizada, así como del cuadro clínico que presente el paciente.

También hay que tener presente que, al a hora de tratar cánceres de colon la cirugía, sea más o menos invasiva, constituye el principal tratamiento, especialmente en sus etapas iniciales.

De forma genérica, puede afirmarse que las intervenciones abiertas sobre el colon y recto suelen ser muy invasivas y requieren un postoperatorio difícil y/o largo. Sin embargo, es importante apuntar que los adelantos en cirugía que han representado técnicas como la laparoscopia han supuesto un gran avance para el tratamiento del cáncer colorrectal.

Postoperatorio y recuperación tras la cirugía de colon y recto

Frente a la cirugía abierta o convencional, este tipo de opciones suponen un cambio radical en la práctica de la misma. Por un lado, mejorando las características de la operación en sí misma, ya que es menos agresiva, así como el periodo posterior, especialmente en cuanto a menos complicaciones postoperatorias.

De este modo, frente a la cirugía convencional, que normalmente conlleva un postoperatorio y recuperación difíciles y lentos, se logra una recuperación más rápida. Sobre todo, al reducirse la convalecencia y, por lo tanto, también la estancia hospitalaria.

La elección de una u otra opción depende de muy distintos factores, por lo que será el especialista o el equipo multidisciplinar el que valore cada caso concreto. Lógicamente, siempre se elegirá la técnica menos agresiva posible, por lo general considerando desde su localización hasta su extensión o el objetivo de la intervención.

Consecuencias de la cirugía de colon y recto

Las consecuencias, efectos secundarios o secuelas de la cirugía de colon y recto, por lo tanto, también dependerán del tipo de cirugía realizada, entre otros aspectos que también hay que tener en cuenta.

De forma orientativa, aunque sea generalizar, podemos citar algunos posibles riesgos y efectos secundarios de la cirugía de colon y recto, sin olvidar que siempre dependerá de aspectos apuntados, como la extensión de la operación y el estado de salud general del paciente antes de someterse a la intervención.

Las complicaciones que pueden producirse en el postoperatorio son algunas de las consecuencias más importantes. Algunas de ellas se producen durante la operación, como el sangrado tras la misma cirugía, así como coágulos en las piernas e infecciones. En este caso, se podría necesitar una cirugía adicional, al igual que ocurre cuando se presentan adherencias (tejidos cicatrizales) en el abdomen.

Tras la operación, durante los primeros días, se suelen tomar medicamentos contra el dolor y se tienen problemas para comer. Las dietas líquidas son idóneas mientras el colon se recupera, pero transcurridos unos días se podrá comer normalmente.

Igualmente, el uso de la radioterapia puede estar recomendado no solo para reducir el tamaño del tumor antes de su extirpación, sino también una vez realizada la operación con el fin de destruir las células que pudieran haber quedado. En este sentido, se trata de un tratamiento coadyuvante.

Por último, de precisarse una colostomía o ileostomía, ésta podría ser temporal o permanente. Recordemos que esta cirugía supone un cambio de la función normal de la evacuación fecal, por lo que se requiere un cambio en el estilo de vida que exige un aprendizaje.

Para finalizar, cabe concluir que si bien la cirugía colorrectal es siempre un reto para el cirujano y el equipo quirúrgico que le acompaña, lo cierto es que sufrir riesgos que representan las complicaciones, en ocasiones serias, depende en gran medida del mayor o menor éxito de la operación.

Preguntas y respuestas sobre cirugía de colon y recto

Noticias sobre Cirugía de colon y recto

Rehabilitación multimodal también beneficiosa para mayores

Cirugía de colon y recto

De acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista "International Journal of Colorectal Disease", los mayores también puede beneficiarse de las ventajas asociadas a una rehabilitación multimodal tras una cirugía colorrectal.

Un menor riesgo de complicaciones o una estancia hospitalaria más corta aconsejan esta rehabilitación, utilizada sobre todo en pacientes jóvenes, también en mayores de 70 años para aportarles estos y otros beneficios asociados, según concluye un trabajo multicéntrico en el que han participado 188 pacientes del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud de Madrid, el Hospital General Universitario de Elche y el Hospital Clínico Universitario de Zaragoza.

La rehabilitación multimodal postquirúrgica implica el cumplimiento de una serie de pautas antes, durante y después de la cirugía. Entre otras, posibilidad de beber líquidos hasta dos horas antes de la operación o ingerir líquidos y comer, así como comenzar a caminar en las primeras 24 horas después de la misma para evitar trombos e infecciones respiratorias.

La rehabilitación multimodal tras una cirugía colorrectal "debe empezar a utilizarse ya en pacientes mayores, ya que supone para ellos enormes beneficios y constituyen, además, uno de los grupos más afectados por patologías como el cáncer colorrectal", explica Damián García Olmo, director del Departamento de Cirugía General y del Aparato Digestivo de la Jiménez Díaz.

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