Cirugía íntima femenina

Los riesgos de la vaginoplastia

La vaginoplastia no es una de las operaciones estéticas más demandadas, aunque cada vez está calando más entre las mujeres, y en los últimos años hemos visto un incremento de estas intervenciones, que también pueden tener sus riesgos.

El objetivo es rejuvenecer la vagina para devolver la tonificación muscular que se pierde con el paso del tiempo o a consecuencia de los partos. Antes de someterse a esta operación, es muy importante consultar y conocer los riesgos a través del profesional que la va a practicar, así se podrá valorar si es recomendable hacerlo.

Entre los riesgos más comunes de una vaginoplastia está el daño a los nervios de la zona, que pueden provocar problemas sexuales. Además, si la mujer va a dar a luz en un futuro, la cosa se puede complicar, sufriendo fuertes hemorragias o desgarros, por eso es importante valorar estos factores y obtener un diagnóstico previo completo antes de someterse a la intervención. Para ello, el especialista hará un estudio de los antecedentes médicos y del impacto de la operación en cada organismo para minimizar los riesgos y facilitar el postoperatorio y los resultados finales.

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Noticias sobre Cirugía íntima femenina

Crece la demanda de cirugía genital femenina

Cirugía íntima femenina

La cirugía genital o cirugía íntima femenina solo representa el 1,5% de las intervenciones en España, pero es la que más crece, según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (Secpre). Los tres retoques más demandados se orientan a modificar la forma y el tamaño. Por ejemplo, está muy demandado el reducir los labios menores y remodelar los mayores o la liposucción del monte de Venus, que con los años pierde firmeza y gana grasa.

En los últimos 10 años han surgido en el ámbito de la cirugía estética, una serie de intervenciones de cirugía genital femenina, como el rejuvenecimiento con láser, que puede costar en torno a 1.200 €, lifting de pubis (2.150 €) y del capuchón del clítoris (1.800 €), ninfoplastia o reducción de los labios menores; 2.000 € y hasta blanqueamiento (200 € por sesión) para aclarar el tono. Otro retoque muy demandado son los implantes de vello (3.800 €).

La demanda de reconstrucciones del himen crece. Aunque no hay cifras oficiales, se cree que se realizan entre 20 y 25 al año. «La himenoplastia aumenta y se suele realizar por razones culturales o religiosas. Casi todas las clientas son jóvenes árabes o gitanas a quienes se les exige llegar vírgenes al matrimonio».

 

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