La oncología pediátrica es la subespecialidad dentro de la pediatría encargada del diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil. El cáncer en la infancia, al igual que cualquier otro tipo de cáncer se caracteriza porque las células cancerosas tienen un crecimiento fuera de control, adquiriendo morfologías y tamaños anormales, además de destruir las células contiguas, pudiendo extenderse hacia otros tejidos y órganos, en el proceso que se conoce como metástasis.

En los niños, las células cancerosas al crecer, consumen nutrientes y energía, destruyendo huesos, órganos y debilitan defensas del niño frente a otras patologías.

Tipos de cáncer infantil

Los cánceres que con más frecuencia aparecen en la infancia son:

  • Leucemia: Cáncer de los leucocitos o glóbulos blancos, que se caracteriza porque la médula ósea produce células sanguíneas anormales, que no cumplen su función de luchar contra las infecciones. Entre los factores de riesgo están algunos de tipo genético, los tratamientos con quimioterapia o radiación o el tener una hermana o hermano con este cáncer. 
  • Cáncer o tumor cerebral: Se produce por crecimiento anormal de una masa de células dentro del cerebro. Entre los síntomas encontramos náuseas y vómitos, dolores de cabeza, problemas de habla o visión, convulsiones, entre otros.
  • Linfoma: Caracterizado por el crecimiento sin control de linfocitos, sin dejar espacio a las células sanas. Un tipo de linfoma es la enfermedad de Hodgkin y el resto son linfomas no Hodgkin.
  • Cáncer de huesos o osteosarcoma, a partir de los diez años: Suele afectar a los huesos de la rodilla, partiendo de las células que forman el tejido óseo.

Tratamiento del cáncer infantil

Se puede recurrir a la quimioterapia o medicación para matar las células cancerosas, a la cirugía, extirpando las células cancerosas y a la radioterapia, que usa radiociones para eliminar dichas células. La elección de un tipo u otro tratamiento depende de lo agresivo que sea el cáncer, el tipo, cuánto extendido está y la edad del menor.

  • Quimioterapia: Se administra por vía oral o a través de las venas un medicamento que accede directamente al flujo sanguíneo y mata las células malignas. Los fármacos dependerán del tipo de cáncer y de cómo esté respondiendo, la frecuencia dependerá de cada niño. Alguno de los efectos secundarios son la pérdida de cabello, vómitos, fatiga, entre otros. También se pueden provocar lesiones en otros órganos o problemas con el crecimiento o la fertilidad a largo plazo. Se recomienda este tratamiento para la leucemia infantil, también para el tumor cerebral que no se haya podido extirpar.
  • Cirugía: Se recomienda para el tratamiento del cáncer cerebral, ya que se puede localizar y extirpar el tumor. No es efectiva con la leucemia, más difícil de localizar en un área específica.
  • Radioterapia: Es un tratamiento bastante habitual, que consiste en irradiar partículas muy potentes, que tienen por objeto destruir las células cancerosas. En ocasiones se recomienda el uso conjunto con la cirugía y quimioterapia.

Preguntas y respuestas sobre oncología pediátrica

Noticias sobre Oncología pediátrica

Se estanca la tasa de supervivencia de oncología pediátrica

Oncología pediátrica

Los avances de los últimos 30 años en oncología pediátrica han conseguido aumentar la supervivencia de los niños con cáncer de forma que de cada cinco menores enfermos cuatro tienen posibilidad de curación. Aún así el índice de supervivencia se ha estancado en los últimos años en alrededor de un 80%

Los expertos reconocen que en los últimos años habían tenido una curva ascendente de tasa de supervivencia, pero en los últimos tiempos se está estancando y estos resultados no son todo lo deseables que querrían.

La razón de este estancamiento, según los profesionales en Oncología, podría estar relacionada con que aunque en España hay más de 40 hospitales que pueden atender a niños pacientes de oncología pediátrica, no todos ellos tienen la misma experiencia para tratar los diferentes tipos de enfermedad que son más complejos, y por lo tanto la tasa de supervivencia no es tan alta.

España, con un 77% de tasa de supervivencia está por debajo de la media de la UE, que está en alrededor del 83%, una situación de estancamiento que se viene a detectar en los últimos tres años y que preocupa a los expertos en esta materia, que buscan una solución.

El cáncer infantil y su prevalencia

Oncología pediátrica

El 15 de febrero es, desde hace 14 años el Día Mundial contra el Cáncer Infantil. La Federación Española de Padres de Niños con Cáncer pide también que el 21 de diciembre se reconozca a nivel nacional. Es una agrupación de 18 asociaciones que acompañan al niño desde su diagnóstico durante toda su enfermedad, recaudando fondos y ofreciendo 45 casas de acogida a las familias que se desplacen con motivo de un tratamiento.

Su objetivo es mejorar la calidad de vida de los enfermos y de su familia. En el Hospital de la Paz de Madrid, por ejemplo, hay una media de 20 niños ingresados por cáncer infantil, siendo los más prevalentes las leucemias y los tumores cerebrales, por eso la labor de este tipo de asociaciones es crucial para el apoyo de los enfermos.

El cáncer en niños es mucho menos prevalente que en adultos y además la incidencia en España es pequeña. En los últimos años se están haciendo muchos avances y la esperanza de vida ha aumentado, aunque todavía queda mucho que hacer en materia de investigación, por eso piden mayores recursos para afrontar el estudio de estas enfermedades.

Imagen: Federación Española de Padres de Niños con Cáncer

El cáncer infantil aumenta el riesgo de padecer enfermedades autoinmunes

Los niños que han superado un cáncer infantil podrían tener más riesgo de padecer enfermedades autoinmunes, según un estudio publicado en la Annals of the Rheumatic Diseases. Los más frecuentes son la diabetes y la enfermedad de Addison, que representan casi el 50% de los casos. En los últimos años la tasa de supervivencia a estas enfermedades ha ido aumentando gracias a los avances de la medicina, pero los supervivientes a estas patologías tienen más probabilidades de desarrollar otras patologías en su edad adulta.

El estudio se realizó con más de 20.000 adultos que superaron algún tipo de cáncer antes de los 20 años y 126.000 que no padecieron ninguna patología de este tipo. El 3,6% de los supervivientes de cáncer infantil padecieron al menos una hospitalización por causas de trastorno autoinmune, un 40% más de lo esperado.

La prevalencia de una u otra enfermedad dependió en parte del tipo de cáncer que habían padecido los sujetos del estudio, y el momento clave de su desarrollo se alcanza cinco años después de padecer el cáncer, según los datos recogidos en la investigación. Es posible que las anormalidades inmunológicas después del tratamiento con quimioterapia puedan explicar parte de este fenómeno.

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