Podología infantil

Podología infantil

La podología infantil se encarga de tratar los problemas de los pies que pueden plantear los niños, ya que los mismos están en permanente cambio y desarrollo y es fundamental la supervisión de su evolución.

Algunos de los síntomas, en nuestros hijos, que nos deben llevar a la consulta del podólogo son:

  • Tardanza en el inicio de caminar.
  • Marcha con dificultad o con movimientos extraños como meter o sacar las puntas de los pies, cojera, etc.
  • Tropiezos frecuentes.
  • Dolor de rodillas, pies, espalda, etc
  • Presencia de callos y durezas, lesiones en la uñas o en la piel, verrugas plantares o papilomas

Una de las patologías infantiles frecuentes es el pie plano, caracterizado porque el arco interno del pie desaparece, que debe ser diagnosticado de forma precisa y tratado de inmediato. El mismo se puede adquirir incluso antes de empezar a andar por posiciones inadecuadas en la cuna, por estar de pie mucho tiempo en el "corralito", cuando todavía el peso del cuerpo es desproporcionado con la fuerza de sostén, etc. Si esto ocurre, se retrasa el momento en que empieza a andar. Lo normal es que el pie plano aparezca despues que se empiece a andar. El tratamiento más frecuente son las plantillas personalizadas.

Otros tratamientos para los problemas de podología infantil serán las férulas, las botas especiales, realización de ejercicios y estiramientos, etc.

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Noticias sobre Podología infantil

Los mejores tratamientos para los pies planos

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La clave para corregir los pies planos reside, sobre todo, en buscar los mejores tratamientos ortopédicos de esta patología, que puede desarrollarse en la etapa infantil, frecuentemente en niños y bebés o en la edad adulta y supone una pérdida del arco plantar acompañada por un dolor progresivo.

Al margen de que será el podólogo quien determine el tratamiento idóneo para cada paciente, la opinión de los expertos puede hacer luz al respecto. A juicio del traumatólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de América de Madrid, David Cimas, la osteología de calcáneo es una de las mejores opciones.

El objetivo es preservar las articulaciones y, por lo tanto, también la movilidad, para lo cual se procede cambiando los apoyos del pie mediante pequeños cortes u osteotomías realizadas en el hueso, apunta el especialista. Se trata de una técnica conservadora que se combina con una plantilla correctora, trabajo de rehabilitación y fisioterapia.

En los casos más difíciles, que presentan una deformidad mayor, Cimas recomienda las técnicas de artrodesis, enfocadas a fusionar los huesos deformados para "dar una forma adecuada a la pisada". A pesar de tratarse de los peores pronósticos, su implementación, por lo general en casos de pies planos rígidos, logra mejorar la forma del pie y preserva las articulaciones del tobillo y rodilla, si bien significa limitaciones en la movilidad.

Los podólogos alertan sobre el uso de las zapatillas con ruedines

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El Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos insta a los centros educativos que no permitan que los niños lleven zapatillas con ruedines por los problemas que pueden ocasionar. Esto viene a raíz de un estudio que demuestra que aumentan la carga en el autopié y la presión sobre el talón.

Así, alertan los podólogos de que los menores que pasan con estas zapatillas más de 8 horas al día pueden sufrir alguna consecuencia, ya que los expertos recuerdan que se trata de un juguete y no de un calzado y que no debería usarse más de una o dos horas a la semana.

En este estudio analizaron una muestra de 100 niños de entre 2 y 9 años y vieron cómo estas zapatillas pueden ocasionar problemas según su peso, la altura del tacón, la falta de flexibilidad y la estabilidad del propio ruedín.

Su uso es comparable al de un tacón de entre 4 y 5 centímetros. De hecho, puede haber esta diferencia con respecto a un calzado normal. Cuanto más alto sea el zapato más peso recibirá el antepié, lo que es antinatural y puede llegar a generar problemas a largo plazo, entre ellos dificultades en el crecimiento, que se desarrollen posturas no adecuadas, que el pie plano, que se suele corregir a los 8 años precise de tratamiento específico, o incluso hiperlordosis lumbar, o lo que es lo mismo, que la curvatura de la espalda aumente.

Imagen: Heelysworldwide en Wikimedia

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